Esto hay detrás de
mi cosmética
natural.
Dicen que todos tenemos una historia que contar y este es el lugar perfecto para compartirte la mía.

Una historia con todos sus
ingredientes.
Como muchas mujeres, por años estuve acostumbrada a sufrir de irritación en la piel y de cabello dañado. Hasta que elegí hacer algo para cuidarme.
Inicié yendo al dermatólogo y, aunque vi resultados, el tratamiento era muy caro e insostenible para mi, pues uno de mis hijos solía enfermarse por alergias y sinusitis, además de estar diagnosticado como futuro asmático.
Eran tantos los medicamentos que le recetaban que no podía dejar de pensar en las repercusiones que estos le podrían traer, y como madre no pude evitar querer cuidar de mi familia, así que comencé a buscar productos naturales.
En el camino, por el año 2012, di con un evento de nutrición donde escuché que los productos alimenticios y de cuidado personal no están obligados a enlistar todos sus ingredientes, de los cuales algunos podrían ocasionar problemas a nuestro organismo.
De ahí nació mi obsesión por leer las etiquetas de la comida y de los productos de salud y belleza que entraban a mi hogar (y es una de las razones por las que ahora mis productos no omiten ningún ingrediente en su empaque).
De hecho, como dato curioso, en esa época la Cúrcuma y yo nos conocimos.
Tuve un dolor estomacal que, al tomarla, se me quitó como por arte de magia; así que me puse a investigar más sobre ella.
Sus beneficios me asombraron tanto que la recomendé a todo el mundo, y fue así como amigos, familia y conocidos me empezaron a llamar "Cúrcuma", "Curcu" o "Curcu Girl".
3 momentos que
cambiaron todo.
1
No te lo había dicho pero, en este recorrido me nació una curiosidad inmensa por encontrar a personas interesadas en el medioambiente, que me ayudaran a conocer más sobre productos naturales.
Y ese día llegó. Ahí estaban, en ese taller de Huertos en Casa que tomé en 2013.
Lo creas o no, cambiaron mi mundo.
2
¿Pero sabes qué también lo hizo? Cuando, en ese mismo año, decidí entrar a un bazar de productos orgánicos y me anime a comprar mi primer jabón artesanal.
Estaba sorprendida. A los tres días de usarlo, mi piel sintió un alivio que no sentía desde hace años.
De ahí en adelante me dediqué a tomar talleres de herbolaria, de elaboración de productos y de aromaterapia.
3
Para 2018 descubrí la cosmética natural.
Me enamoré tanto de ella que decidí formular mis primeros productos (para uso personal) como crema sólida, bálsamo labial, pasta de dientes en pastillas y shampoo sólido.
Y fue así como construí un “laboratorio” en mi propia casa.
Ese espacio aún es mi lugar favorito, pues sigue siendo donde hoy formuló más y mejores opciones para el cuidado personal (momento que considero mi tiempo de relajación).
Como puedes ver, hacer lo que hoy hago no fue casualidad. Mi destino siempre fue aprender a cuidar de mí para ayudar a cuidar a los demás.
Me llamo Claudia
Cardona.
También conocida como Chica Cúrcuma.
Y ayudo a otras mujeres de piel delicada o afectadas por los ingredientes de productos de salud y belleza a cuidar su cara, cabello y cuerpo con cosmética natural, en envases libres de plástico y diseñados para reutilizar.

¿Por qué te cuento todo
esto?
Porque como mujeres solemos querer cuidarnos, vernos y sentirnos bien; pero puede llegar a ser cansado o estresante, sobre todo cuando usas producto tras producto que en lugar de ayudarte te perjudica más, o simplemente no te funciona.
Y porque como madre, el tiempo para cuidar de nosotras es poco, tanto que no nos alcanza para estar leyendo etiquetas o estar investigando por horas si lo que consumimos daña o no nuestra salud.
Pero también, porque como personas interesadas en cuidar del planeta, sumarle a nuestras responsabilidades diarias encontrar productos de cuidado personal amigables con el medioambiente puede ser muy difícil, ya que suelen ser pocas las opciones.

Por todo esto, mi misión es brindar productos de belleza que respeten tu piel y el medioambiente, además de promover la belleza consciente y el bienestar holístico.
Para lograrlo, me baso en estos cuatro valores:
-
Amabilidad.
-
Ética.
-
Transparencia.
-
Conciencia ambiental.
Y esto lo hago porque, con lo que he aprendido, creo que todo lo que comemos, vestimos y nos ponemos en el cuerpo tiene repercusiones a nivel físico, mental, emocional y ambiental.
¿Qué más debes saber de mi
cosmética natural?
Cada producto enlista en
su etiqueta todos los
ingredientes que contiene
(si, todos).
Los ingredientes son seguros para la piel y no dañan el medioambiente.
No se hacen pruebas en animales.
En el proceso de producción se minimiza el desperdicio.
Los envases son reutilizables, reciclables y con opción de refill.
Se promueve el consumo local (por ello no se hacen envíos fuera de mi estado: Baja California, México).